El Palacio Nacional de Queluz, es uno de los principales palacios de la familia real portuguesa, que a partir de su construcción se convirtió en la principal residencia de los miembros de la Casa de Braganza. Lo hizo construir en 1747 el infante, y después rey, Pedro III.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Conocido como el Versalles portugués, la participación de los mejores arquitectos, decoradores y jardineros de Europa ayudaron a convertir el recinto del Palacio Real en un referente de la arquitectura palatina del siglo XVIII. A pesar de la influencia francesa e italiana, el palacio tiene rasgos típicamente portugueses, como los famosos azulejos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Frente al palacio, el pabellón de la Guardia Real, hoy es una Pousada (parador)

 

 

 

 

 

A treinta kilómetros de Lisboa, Sintra es un oasis de tranquilidad, un regalo para todos los sentidos. Lástima que lugareños y turistas acuden en masa, en especial los fines de semana, desvirtuando lo idílico de este entorno.

 

 

 

 

 

 

 

El Palacio da Pena figura como una de las siete maravillas de Portugal. Construido en 1836 por orden del príncipe Fernando II de Portugal, con estilos que van desde el neogótico, el neomanuelino, el neoislámico, el neorenacensita a la arquitectura colonial, representa un palacio de cuento. Se divide en cuatro áreas: Las murallas exteriores, el convento, el patio de los arcos y la zona palaciega. Merece la pena subir hasta arriba para disfrutar del paisaje.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y no hubo manera de visitar nada más... todo estaba colapsado; y del frío que pasamos, mejor no hablar.

 

 

 

El Castelo dos Mouros

 

Otro día (laborable) volvimos para visitar la Quinta da Regaleira

 

 

 

 

 

La Quinta da Regaleira, también llamada Palácio do Monteiro dos Milhões (Palacio de Monteiro el de los Millones) por el apellido de su primer propietario, António Augusto Carvalho Monteiro. El palacio está situado en pleno Centro Histórico de Sintra y está clasificado como Patrimonio Mundial por la Unesco.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Carvalho Monteiro, ayudado por el arquitecto italiano Luigi Manini, da a la Quinta de cuatro hectáreas el palacio, jardines lujuriantes, lagos, grutas y edificios enigmáticos, lugares que esconden significados relacionados con la alquimia, la masonería, los templarios y la rosacruz. Modela la quinta con construcciones que evocan las arquitecturas románica, gótica, renacentista y manuelina.