


Calahorra fue una ciudad importante durante la dominación romana. El paso de los siglos ha dejado un interesante conjunto monumental. El Museo, con miles de piezas ibéricas y romanas, estaba cerrado por reformas. También estaba en obras la Catedral. Lo que sí disfrutamos fueron las verduras que se cultivan a orillas del Cidacos, un lujo para los sentidos.

La iglesia neoclásica de Santiago.

Delante del Ayuntamiento, la estatua de Quintiliano, un orador nacido aquí.

Esta Matrona representa la heroicidad de Calahorra. Detrás, el Parador.






La Catredral de Santa María estaba renovando su pavimento.





Logroño, a orillas del Ebro, es confluencia de rutas jacobeas y capital de La Rioja. Nos encontramos una excelente exposición, en cinco sedes, sobre la historia, el arte, y los productos de esta rica tierra.








La Concatedral de la Redonda, construída en el S. XVI seguramente sobre un templo románico, conserva interesantes obras de arte, como este pequeño Calvario atribuido a Miguel Ángel.


La iglesia de San Bartolomé, del S. XIII, es la más antigua de la ciudad. Su portada es toda una lección de Historia Sagrada..




La iglesia de Santiago, la fuente de peregrinos (estamos en pleno Camino de Santiago) y un juego de la oca, también con motivos jacobeos.



En el interior destaca un gran retablo del siglo XVIII, con
escenas de la vida del apóstol. En su centro se venera una estatua
de Santiago de tamaño natural, realizada durante el siglo XIV.

La virgen de la Esperanza, gótica del siglo XII, patrona de la ciudad.

El "matamoros" preside una de las fachadas del magno templo.

El Parlamento de La Rioja.



El Cubo del Revellín, recuperado para usos culturales.




La calle Portales es el eje del casco antiguo, comercios centenarios, tascas acogedoras y algún que otro palacio, como este de los Chapiteles, que fuera Ayuntamiento.

Bien desayunados y antes de que subiera la temperatura, nos atrevimos con los 135 escalonazos. Desde la Torre Norte tenemos otra perspectiva de la ciudad, siempre dominada por las iglesias de Santiago y de Santa María de Palacio, nuestro próximo descubrimiento.








Hay que quitarse el sombrero. En el marco incomparable de Santa María de Palacio, descubrimos, además de sus tesoros, un montaje multimedia excepcionalmente bueno, que nos ayuda en apenas una hora a comprender la historia y la esencia de esta tierra y de su gente.


















En una de las sedes de la exposición, gracias a un fotomatón, entramos a formar parte de este evento.

Por este puente de piedra transitan los peregrinos desde hace siglos.

Moneo se complicó poco la vida para diseñar el Ayuntamiento.


Lo del Mercado Municipal fue un remate muy interesante para todo lo que habíamos visto. Un "10" para la organización, audiovisuales muy trabajados en el espacio apropiado. Lástima que me perdiera el curso de cata que se estaba desarrollando...











El Najerilla, a su paso por Nájera.




Santa María la Real es una sinfonía en piedra, donde descansa una buena parte de la realeza medieval.

El Claustro de los Caballeros alberga innumerables tumbas de nobles familias riojanas, navarras y vascas de los siglos XVI al XVIII.




Sepulcro de Doña Mencía López de Haro.

Por una puerta plateresca de nogal se accede a la iglesia.




La tapa del sepulcro de Doña Blanca de Navarra, en el Panteón de Infantes


La cueva donde Don García (en posición orante) encontró la figura de la Virgen que dio origen a la fundación del monasterio.


El Panteón Real es renacentista (plateresco), muy posterior a la vida y muerte de los reyes y reinas que en él descansan.



El retablo mayor (barroco) es exuberante. En el centro, Santa María la Real, obra maestra del románico riojano.




Haro estaba en fiestas, bodegas cerradas y todo el pueblo en la calle. Aún así pudimos visitar la Estación Enológica (muy interesante) y disfrutar de su gastronomía.









Los Agustinos, un convento renacentista hábilmente reconvertido en hotel.




La Parroquia de Santo Tomás, entre el gótico y el renacimiento, es Monumento Nacional.






El Museo de la Cultura del Vino es una visita imprescindible. A unos kilómetros de Haro, junto a Briones, la familia 'dinastía' Vivanco ha devuelto al vino lo que de él recibió.









Millán es un pastor que nace en el cercano Berceo en 473; después de una vida eremítica, muere en 574 y es enterrado en su cueva de Suso. Con el tiempo este eremitorio llega a ser un pequeño convento y Millán es el primer santo y patrono de Castilla. El rey D. García, el de Nájera, ordena el traslado de sus restos a Santa María la Real, pero los bueyes que arrastran la carreta se quedan clavados al llegar al valle. Aquí ordenará este rey la construcción de un nuevo monasterio, el de Yuso. La obra actual es de los siglos XVI y XVII.


En el cercano monasterio de Suso, que visitaríamos por la tarde, un monje del S. XI dejó escritas en el margen de un códice que copiaba las primeras palabras que se conocen en castellano y euskera; el original se encuentra en Madrid, en la Academia de la Historia.


El claustro, renacentista a pesar de sus bóvedas góticas.


San Millán en una batalla (la de Hacinas o la de Simancas) obra de Juan de Ricci.


La Sacristía, preciosa.





La arqueta que contenía los restos de San Millán expoliada por las tropas francesas. Afortunadamente los soldados desconocían el valor de los marfiles y no los robaron.

Una réplica de la anterior.



El monasterio guarda una gran cantidad de misales y cantorales.



En el oratorio de los frailes agustinos recoletos están los restos de San Millán y San Felices (patrono de Haro).

La arqueta es del S. XX, pero los marfiles son originales.








Aquí en Suso están las tumbas de los Siete Infantes de Lara y de su maestro, Don Nuño Salido. Sus cabezas, después de colgar en una calleja cordobesa, reposan en la iglesia de Salas de los Infantes (Burgos).


Un empedrado de época mozárabe.


La iglesia muestra superpuestos distintos estilos, visigodo, mozárabe y románico.








Yuso invita a quedarse. Desde nuestra celda de la hospedería la vista no puede ser más agradable y relajante.



Cañas está muy cerca de San Millán, y es una buena ocasión para disfrutar del gótico cisterciense. Doña Urraca López de Haro y Ruiz de Castro, siendo abadesa, construyó la obra en el S. XIII. Declarada beata, su cuerpo incorrupto reposa en la sala capitular.


















Entre las reliquias de la abadía, las cabezas de algunas de las once mil vírgenes martirizadas con Santa Úrsula, y que según nos contó un fraile no debieron ser más de una docena.



En nuestra última cena en el Asador de San Millán, descubrimos un crianza excepcional que elabora David Moreno en el cercano Badarán. David renunció a su trabajo de ingeniero en Barcelona y volvió a sus raices para realizar el sueño de su vida, y vaya si lo ha cumplido...






Bodega, comedor, Club del Vino para alojar barricas particulares y compartirlas con los amigos...




La torre de la Catedral, de 70 m. de altura, es la tercera que se construye. Sirve de faro y guía a los miles de peregrinos ya próximos a tierras burgalesas. Aquí Santo Domingo, que no había sido admitido en los monasterios de Valvanera y San Milán, se hizo ermitaño y levantó ermita, puente y hospital.



El hospital de peregrinos reconvertido en parador.















El gallinero, algo insólito en una catedral.

