Úbeda fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco el 3 de julio de 2003 debido a la calidad y buena conservación de sus numerosos edificios renacentistas y de su singular entorno urbanístico. (Casi todos los datos han sido tomados de la Wikipedia)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Hospital de Santiago fue proyectado por Pedro de Vandelvira, y terminado por su hijo Andrés de Vandelvira; está considerado como una de las mejores obras de estos arquitectos y una de las grandes obras del renacimiento civil en España. Lo mandó construir Don Diego de los Cobos, obispo de Jaén, como hospital para pobres enfermos, al mismo tiempo que iglesia-panteón y palacio. Fue declarado monumento arquitectónico histórico-nacional en 1917 y en la actualidad se utiliza como centro cultural, de exposiciones y congresos y biblioteca.

 

 

 

 

 

Iglesia de San Isidoro fue una fortaleza o fuerte árabe, para defender la muralla por el Oeste. Con portadas góticas, el interior fue un arreglo renacentista de Alonso Barba, discípulo de Vandelvira. Destaca especialmente el monumental crucero. Eloy y yo tuvimos la suerte de oir algunas piezas al órgano, la acústica de la iglesia es excelente.

 

 

 

Nuestro Señor en la Columna y María Santísima de la Caridad

 

 

 

 

 

El sacristán y el coadjutor nos ayudaron a dercubrir detalles muy interesantes, como esta gárgola.

 

 

 

En el lugar que ocupa la espadaña había una torre que fue restaurada varias veces. En 1755 un terremoto la deterioró gravemente y en 1848, ante la amenaza de ruina y por denuncia, fue derribada y sustituida por la espadaña mencionada.

 

 

 

 

 

 

 

La Torre del Reloj, en la Plaza de Andalucía, con un bello templete superior de estilo Renacimiento que contiene el cuerpo de las campanas.

La Plaza Vázquez de Molina. En primer término, el Ayuntamiento.

 

Santa María de los Reales Alcázares fue gravemente dañada en la Guerra civil española, aunque la iglesia no perdió su imagen original hasta la destrucción del templo en 1986, a manos de la obra de Isicio Ruiz Albusac. Y desde entonces permanece cerrada por obras de restauración.

El Palacio del Deán Ortega (Parador Nacional) y la Sacra Capilla del Salvador

 

El Ayuntamiento Viejo, actual Conservatorio, con su doble arcada italiana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Patio del Palacio de las Cadenas (actual sede del Ayuntamiento)

 

 

 

 

 

La Plaza Vázquez de Molina es el corazón monumental de Úbeda. En él se encuentra la Sacra Capilla del Salvador, sin duda el monumento más representativo de toda la ciudad. No se quedan atrás la Real Colegiata de Santa María de los Reales alcázares y el Palacio Vázquez de Molina, conocido como Palacio de las Cadenas (actual sede del Ayuntamiento), ambos Monumento Nacional, y el Palacio del Deán Ortega (actual Parador de Turismo) y el Palacio del Marqués de Mancera, Bienes de Interés Cultural. Se completa la plaza con el Antiguo Pósito, la Casa de Juan de Medina, la Cárcel del Obispo y la Fuente de Francisco de los Cobos. Todos ellos conforman un modelo de urbanismo y planificación inéditos en España hasta entonces.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Sacra Capilla de El Salvador es el símbolo de Úbeda. Se trata de una iglesia-panteón renacentista. El Salvador es la empresa más ambiciosa de toda la arquitectura religiosa privada del Renacimiento español. Fue declarada monumento histórico-artístico en 1931.

Es el panteón del palacio de don Francisco de los Cobos y fue mandada construir por él en 1536. Cuenta con una sola torre rematada en forma de cebolla, al estilo centroeuropeo. Formó un conjunto con el palacio, la universidad y el hospital. El proyecto es de Diego de Siloé (c. 1495-1563), y la realización de Andrés de Vandelvira a partir de 1540. El templo fue consagrado en 1559. Su primer capellán fue el Deán Ortega, para quien se construyó el palacio que hay a la izquierda de la fachada principal. (actual edificio de Paradores)

Tiene una trabajada y muy detallista portada plateresca. El labrado de la piedra realizado por Esteban Jamete es simplemente único y sublime. La puerta, en arco de medio punto, tiene en el intradós dioses mitológicos.

 

En el segundo cuerpo un relieve de la Transfiguración de Jesucristo

 

A los lados de la puerta, dos escudos sostenidos por tenantes, -tan del gusto de la arquitectura renacentista y que encontraremos con frecuencia en Ubeda-, con las armas de los Cobos -siempre en el lado del Evangelio-, y de los Mendoza, la esposa del mecenas.

 

 

 

 

 

El magnífico interior fue diseñado en su mayor parte por Diego de Siloé como templo funerario, con una rotonda y una nave añadida, quedando la rotonda para los nobles, y la nave para el pueblo. El altar mayor tiene un retablo de madera con la Transfiguración de Alonso Berruguete, que fue destruido en la Guerra Civil, por lo que solo se conserva el Cristo central.

 

 

 

La reja finamente trabajada que separa rotonda y nave es de Francisco de Villalpando. Fundida en 1555, con dos tramos y tres cuerpos, el central más elevado y esbelto. En la crestería hay cuatro medallones con las Virtudes y en el centro el escudo nobiliario de D. Francisco de los Cobos, cerrándola una cruz.

 

 

 

La puerta de la Sacristía es una de las soluciones arquitectónicas mas atrevidas y bellas que se pueden encontrar, concebida por el mejor Vandelvira. Está hecha en esquina. En lugar de columnas, hay cariátides con cestos de flores en la cabeza, que sostienen un doble entablamento separado por grutescos, sobre el cual, bajo dosel de piedra, está la Virgen de la Paz proclamando la concordia entre el poder y el pueblo, personificados por un emperador y un siervo que se arrodillan a su lado, completándose la decoración con dos angelotes.

 

La sacristía está considerada como una de las principales obras del renacimiento español, con una riquísima decoración escultórica, simbolizando vicios y virtudes, obra del francés Esteban Jamete. Está decorada con toda clase de figuras, bustos y alegorías corpóreas. El entablamento está sostenido por cariátides y atlantes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Palacio de los Vela de los Cobos, diseñado por Andrés de Vandelvira, con la ventana de esquina, original motivo que se repite en otros palacios ubetenses. Su parte alta la ocupa una logia.

 

 

 

Francisco Martínez Villacañas, conocido como Paco Tito, nació en Úbeda, en diciembre de 1943. Acompañado por su hijo Juan Pablo (Pablo Tito), se ha convertido en un exponente más de la cerámica ubedí, que mantiene las técnicas de cocción del alfar árabe, utilizando aún uno de los pocos hornos de tipo árabe que quedan funcionando en España

 

 

Una "paridera"

 

 

 

 

 

En la noche los edificios cobran nueva vida

 

 

 

 

 

 

 

La Iglesia de San Pablo, en la Plaza del 1º de Mayo

 

La portada Norte, que da a la plaza, está compuesta por ojivas góticas y sigue un estilo gótico isabelino

 

 

 

 

 

 

 

El Palacio de Don Luis de la Cueva, sede de Urbanismo con varias salas de exposiciones

 

Cada casa encierra tantos siglos de historia...

 

 

 

 

 

 

 

La Casa Mudéjar es la sede del Museo Arqueológico

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Iglesia de San Pablo merece una visita sosegada

 

En el interior, tiene una planta de tres naves y una cabecera poligonal con bóveda de crucería, de estilo gótico tardío. Cuenta con una serie de interesantes capillas funerarias con trabajos de rejería plateresca.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El primero de mayo tiene lugar la romería de la Virgen de Guadalupe, patrona de la localidad, que mueve a caballistas, carrozas y romeros hasta la ermita del Gavellar para trasladarla, vestida de pastora, a Úbeda. El 8 de septiembre es sacada en procesión por las calles de la ciudad, y el siguiente domingo regresa al santuario en la denominada “Romería Chica”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuenta con una torre y una fuente, adosada a la cabecera, también renacentista del siglo XVI

 

Monumento a San Juan de la Cruz, que murió muy cerca de aquí el 14 de Diciembre de 1591

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Iglesia de San Pedro, en origen románica pero con añadidos renacentistas, como la portada

 

 

 

 

 

La Iglesia y convento de la Santísima Trinidad fueron construidos extramuros entre los siglos XVII y XVIII

 

 

 

El interior está dividido en tres naves, por arco de medio punto enmarcados por pilastras corintias. La bóveda de la nave central y la cúpula del crucero están decoradas con motivos vegetales en yeserías.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El sacristán me permitió bajar a la cripta y me explicó que no había noticias de que hubiese sido usada como enterramiento; más bien parece que se construyeron las arcadas debido al gran desnivel del suelo y para ser mejor sustento que un simple relleno.

 

Del convento se conservan dos claustros, uno de ellos del siglo XVI con doble galería porticada; se utiliza actualmente como patio de un colegio público.